<mods:mods version="3.3" xsi:schemaLocation="http://www.loc.gov/mods/v3 http://www.loc.gov/standards/mods/v3/mods-3-3.xsd" xmlns:mods="http://www.loc.gov/mods/v3" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance"><mods:titleInfo><mods:title>Relación entre la frecuencia de consumo de alimentos, los síntomas gastrointestinales y las enfermedades
            subyacentes en pacientes con sospecha de sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO) en una consulta
            privada en Bizkaia</mods:title></mods:titleInfo><mods:name type="personal"><mods:namePart type="given">Adriana</mods:namePart><mods:namePart type="family">Fuentes Gómez</mods:namePart><mods:role><mods:roleTerm type="text">author</mods:roleTerm></mods:role></mods:name><mods:abstract>El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO, por sus si-glas en inglés) es un síndrome
            heterogéneo caracterizado por un exceso de bacterias en el intestino delgado, con implicaciones en la
            digestión, absorción y síntesis de nutrientes. Diversos factores, como las alteraciones en la motilidad
            intestinal, el uso prolongado de antibióticos o la hipoclorhidria, pueden favorecer su desarrollo. SIBO se
            ha asociado con síntomas digestivos inespecíficos como distensión, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento,
            así como con trastornos funcionales como el síndrome del intestino irritable (SII).Sin embargo, la evidencia
            sobre la interacción entre dieta, síntomas, enfermedades subyacentes y diagnóstico de SIBO sigue siendo
            limitada, especialmente en población adulta en la práctica clínica, lo que motivó el presente estudio. El
            objetivo fue analizar la relación entre los hábitos alimentarios, los síntomas gastrointestinales y las
            enfermedades subyacentes en adultos con y sin diagnóstico de SIBO, identificando posibles perfiles
            clínico-nutricionales diferenciados. Se realizó un estudio observacional transversal en 65 pacientes
            atendidos en consulta digestiva en Bizkaia. El diagnóstico de SIBO se estableció mediante prueba de aliento
            con lactitol, clasificando a los sujetos como SIBO positivos o negativos según los criterios de incremento
            de hidrógeno (H2) y metano (CH4). Se recogieron variables sociodemográficas, síntomas gastrointestinales,
            enfermedades y hábitos alimentarios mediante cuestionario estructurado. El análisis estadístico incluyó
            estadística descriptiva, pruebas comparativas entre grupos, análisis de componentes principales (PCA), y
            modelos de regresión logística. El 60 % de los participantes fueron SIBO positivos, destacando hinchazón, el
            dolor abdominal y estreñimiento como síntomas predominantes. El patrón dietético mediterráneo se asoció a
            menor frecuencia de síntomas, mientras que el patrón occidental se vinculó a mayor sintomatología. Los
            análisis de clúster revelaron perfiles clínico-nutricionales diferenciados con implicaciones potenciales
            para el abordaje dietético personalizado.</mods:abstract><mods:classification authority="lcc">Alimentación</mods:classification><mods:originInfo><mods:dateIssued encoding="iso8061">2026</mods:dateIssued></mods:originInfo><mods:originInfo><mods:publisher>Universidad Internacional Iberoamericana México</mods:publisher></mods:originInfo><mods:genre>Tesis</mods:genre></mods:mods>